Dicen que viajar al polo norte es un sueño… Nosotros hemos estado cerquita y podemos decirte que ha sido el viaje de nuestra vida. Explorar Svalbard en barco y hacerlo a bordo del velero Rembrandt van Rijn nos ha permitido acceder a un archipiélago lleno de hielo y vida. Y sí, se trata de un crucero, pero no es un crucero convencional. No hay lujos ni distracciones a bordo. Este es un barco discreto que surca el océano ártico accediendo a rincones más remotos y dando protagonismo a sus paisajes, vida salvaje (wild salvaje) y su historia.

Fechas de nuestro viaje: 18 de Junio al 28 de Junio de 2025.
Duración del recorrido por Svalbard en barco: 10 días.
Viajeros: Seguramente ya nos conozcas, pero te recordamos que somos Inés y Jordi, dos adultos de 40 y 38 años.

En este artículo encontrarás…

Razones para visitar Svalbard

Desde pequeña siempre soñé con viajar al ártico. Me llamaba mucho la atención el frío polar y la soledad que debía experimentar el hielo en los rincones más remotos del mundo. Tras visitar Islandia, comprobamos que el frío nos sienta bien. Si a eso añadimos nuestra curiosidad por los osos polares, nos metimos de lleno en analizar qué opciones teníamos para visitar tierras árticas. Aquí os mostramos las reflexiones y nuestro proceso de decisión.

¿Alaska, Svalbard o Antártida?

Por motivos financieros y logísticos, decidimos visitar el archipiélago noruego que se encuentra más cerca del Polo Norte: Svalbard. Está mejor conectado con Europa y la mejor época para visitarlo es verano (Junio-Julio-Agosto), así que cuadraba mejor en nuestro plan. Pero si buscas escenarios árticos y osos polares, también Alaska tiene lugares muy interesantes. Si buscas al pingüino, la Antártida es tu lugar, aunque ahí deberás atreverte a navegar por el famoso canal de Drake y necesitarás un presupuesto mucho más elevado.

Te gustará Svalbard si…

Si bien cada uno tiene sus motivaciones para optar por un destino u otro… Sí nos atrevemos (ahora que lo hemos visitado) a recomendar este destino a todas aquellas personas que disfruten:

  • Los paisajes árticos: fiordos, glaciares, el famoso «pack ice» (hielo flotante que deriva), cordilleras montañosas que combinan nieve, tundra y agua… Lo que encuentras en este lado del mundo es de una espectacularidad incalculable. Nosotros mismos nos hemos sorprendido al encontrar un entorno diverso que no deja de recordarte ni un instante que estás en tierra polar.
  • Vida salvaje (wild Life): al contrario que en Antártida (Polo Sur), el Norte presenta una fauna que incluye depredadores. Esto añade una complejidad interesante en el comportamiento de los animales. Nos ha llamado mucho la atención como algunas especies de animales han adaptado sus dietas a las circunstancias. Por ejemplo, la gaviota glauca caza gaviotas tridáctilas a falta de peces. Ver morsas, ballenas, focas, zorros árticos, aves y los inolvidables osos polares añade un extra a tu viaje.
  • Expedición polar: Ya te adelantamos que lo más interesante es que tu viaje sea más expedición que crucero. Una expedición te permite adentrarte en sus fiordos, sorprenderte con su flora, entender los cambios en el ecosistema y avistar más fauna. Mientras que los cruceros se centran más en el recreo. Svalbard es un archipiélago donde además de la explotación turística se llevan a cabo investigaciones muy interesantes sobre la flora y la fauna polar.
  • Cultura e historia: puede que no lo sepas, pero Svalbard son islas plagadas de historia, tragedias, intereses político-económicos y tradiciones marineras y mineras. Para nosotros ha sido una sorpresa conocer los muchos acontecimientos que han sucedido aquí. Las disputas de territorio y sobretodo como Svalbard fue un enclave importantísimo para la industria ballenera (donde los vascos tuvieron también su papel).

Svalbard en barco: formatos, precios y opciones

Si te estás animando a venir, puede que tengas preguntas sobre visitar Svalbard en barco o hacerlo a través de excursiones desde su capital Longyearbyen. Te ayudamos porque sabemos lo complicado que resulta ir. Y no lo decimos porque esté lejos; nos referimos a que no hay opción que resulte fácil ni económica. El hecho de que Noruega regule su actividad desorbita los precios, pero es que además Svalbard es un destino especialmente caro dada la insularidad y complejidad de su territorio.

Viaje organizado o viaje por libre

Ya sabéis que nos encanta viajar por libre, pero en Svalbard siempre dependerás de alguna agencia o tour operador, básicamente porque no tienes la libertad de recorrerla a tu antojo. Recuerda que estamos en tierras donde habitan osos polares, así que cualquier salida de los asentamientos de Svalbard (o pueblos), requieren de un guía armado que asegure la protección de las personas y preservación de los osos polares en el caso de que haya encuentros inesperados.

Ya sabes que nosotros optamos por recorrer Svalbard en barco y sabemos de primera mano que las personas que decidieron contratar excursiones con base en Longyearbyen (y que, por tanto, cubrieron menos terreno porque debían regresar a dormir a la capital), no han tenido experiencias de la magnitud de quien se embarca en un crucero para recorrer fiordos y glaciares. Sabemos que es un esfuerzo económico, pero sinceramente creemos que lo vale.

Tipos de barcos y de cruceros

Recorrer Svalbard en barco ofrece muchísimas ventajas:

  • Cubres más terreno y, por lo tanto, conoces más.
  • La logística se simplifica mucho ya que incluye alojamiento, comidas y transporte.
  • La observación de la fauna y los paisajes polares son los claros protagonistas.

Eso sí, no todos los barcos tienen el mismo coste ni te ofrecerán el mismo tipo de viaje. Por eso es muy importante que intentes ser fiel al tipo de viajero/a que eres, pues la grandeza de la experiencia parte de que tomes buenas decisiones. Si vas a valorar un crucero, ahora deberías preguntarte qué tipo de crucero es el más adecuado para ti: de expedición o un crucero turístico convencional.

Cruceros de expedición: ventajas

Pongamos que ya tienes claro que visitar Svalbard en barco te va a ofrecer la experiencias que buscas. Ahora tocará decidir qué tipo de barco o crucero te conviene más. Ya te adelantamos que un crucero de expedición te permitirá dedicar más tiempo a explorar los fiordos, glaciares, a avistar vida salvaje y a conocer la historia y evolución de las investigaciones del lugar. Por lo general estos cruceros te ofrecen:

  • Un recorrido más centrado en los fiordos e islas de Svalbard: Esto significa que podrías estar renunciando a viajar muy al norte donde empieza el hielo; pero estarás accediendo a una experiencia más inmersiva e íntima; pues estos barcos suelen ser más pequeños y tener menos pasajeros.
  • Menos pasajeros a bordo: Como hemos mencionado antes, acceder a un grupo reducido de personas ayuda a conectar más con el lugar y con el concepto «expedición». Optan por recorridos algo más especiales ya que pueden acceder a canales y fiordos más estrechos donde la concentración de barcos es menor y no existe la sensación invasiva hacia el lugar. Un barco de más de 110 pasajeros es más crucero turístico que barco de expedición.
  • Guías de expedición: A diferencia de los guías de actividades (más habituales en barcos grandes de recreo), aquí el conocimiento del medio es muy protagonista. Nosotros, en el Rembrandt Van Rijn, estuvimos a cargo de un extraordinario jefe de expedición con más de veinte años de experiencia en zonas árticas. Él mismo había explorado los hikes, las zonas de interés para avistar fauna y predecía el comportamiento del hielo. En cruceros turísticos la interacción con los guías suele estar más orientada a cubrir actividades como kayak o senderismo, sin necesidad de que estén tan conectados con el entorno.
  • Conferencias (Lectures): Todos los cruceros acostumbran a ofrecer conferencias sobre el entorno, el cambio climático, la vida salvaje, el hielo… De nuevo creemos que un entorno más pequeño ofrece una cercanía distinta a cada uno de estos temas y la posibilidad de cubrir intereses más individuales. El idioma siempre será inglés a menos que se opte por un crucero que indique otro idioma, como el alemán o el francés.

Cruceros de expedición: desventajas

¿Significa esto que los cruceros de expedición no tienen nada negativo? Está claro que para nosotros son muy pocos los puntos negativos, pero de existir, existen:

  • Menos comodidades: Los barcos más pequeños acostumbran a tener distribuciones más sencillas, por lo que el acceso a camarotes o zonas comunes podrían resultar algo más incómodos.
  • Menos estables ante un mar movido: Aunque por lo general todos los barcos que surcan el océano ártico son muy estables, es cierto que los barcos de gran tamaño acostumbran a notar menos los movimientos de vientos y olas…
  • Precios más altos: Cuanta más «exclusividad», más alto es el coste. Los cruceros de expedición acostumbran a ser algo más caros que los turísticos, donde todo está mucho más estandarizado y deben promover que se llenen para que un viaje sea rentable.
  • No siempre accederás al famoso «rompehielos». En estas zonas árticas los barcos que pueden meterse al famoso «pack ice» (hielo a la deriva) son los Ice Class 6. Si esta es una experiencia que no te quieres perder, asegúrate de que tu barco lo incluya en el itinerario y tenga esa descripción.
  • Menos variedad de actividades: Los cruceros grandes te permiten recorrer Svalbard en barco y realizar actividades diferentes a los hikes y paseos en lancha, como kayaks, acampadas, hikes de todo el día o buceo, entre otras.

¿Qué os aconsejamos entonces? Que busques el crucero /barco con menos pasajeros más accesible económicamente para ti. En nuestro caso, ese fue el Rembrandt Van Rijn, un velero con capacidad máxima para 33 pasajeros. Aquí os dejamos opciones interesantes a valorar si vas a explorar Svalbard en barco, hacemos referencia a la empresa con la que viajamos nosotros: oceanwide expeditions.

Tipos de embarcaciones

  • Rembrandt van Rijn: uno de los pocos veleros que recorren Svalbard. Más que su capacidad de navegación, nos gustó que se trata de un barco con una cubierta muy extensa y abierta, lo que nos permitía poder estar afuera todas las horas que quisiéramos sin apiñarnos. Este barco no va hasta el «pack ice», se dedica a recorrer los fiordos de Spitsbergen y da mucha importancia a los hikes y al avistamiento de fauna. Si bien es un barco con pocas comodidades (y cero lujos), te hace sentir en casa muy rápidamente. Sus camarotes son pequeños y básicos con claraboyas al exterior pequeñas. También tienes opción de camarotes interiores y las zonas comunes son sencillas pero suficientes. Es de los pocos barcos donde no te ofrecerán botas de goma ni abrigo, aquí todo lo debes traer tú… Así que tenlo en cuenta porque las botas de goma son obligatorias para los hikes y desembarcos en zodiak (puedes alquilarlas en Longyearbyen, es lo que hicimos nosotros). Este es tu barco si antepones la experiencia a la comodidad y la expedición a los lujos. Precios a partir de 5.000€ por persona para cruceros de 10 a 15 días en los meses de verano.
  • Ortelius: algunos de los pasajeros con los que coincidimos hicieron anteriores travesías en este barco con capacidad para 108 personas y nos hablaron muy bien de él. Al parecer es un barco cómodo, amplio, recientemente reformado que le da mucha importancia a que todos sus pasajeros disfruten de la experiencia ártica, presentando diferentes niveles de dificultad en sus actividades para que todos puedan acceder a ellas. Precios a partir de 6.000€ por persona para cruceros de 10 a 15 días.
  • Plancius: no tenemos referencias de este barco en sí, pero los guías nos dijeron que es un buen barco similar al ortelius. Precios a partir de 6.000€ por persona para cruceros de 10 a 15 días.

¿Un truco para que sea más económico? Fíjate en las páginas webs de los operadores y observa sus ofertas para las últimas plazas (last berths). En oceanwide por ejemplo, pueden llegar a ofertar plazas por la mitad de precio cuando quedan menos de tres semanas.

Mejor época y duración aconsejada

Como siempre, este tema es algo muy personal, pues no todos tenemos opciones de hacer vacaciones en las mismas fechas… Eso sí, los meses de verano suelen ser la temporada alta en Svalbard, pues aunque no haya auroras boreales, las horas de luz ayudan mucho a ajustar las actividades de los cruceros, a avistar vida salvaje, las temperaturas son muchísimo más suaves (media de 4 grados) y las condiciones marítimas más favorables.

Si eliges viajar en verano, algo que sí te aconsejamos es que lo hagas en Junio en lugar de Julio; pues es en Julio cuando la mayoría de los barcos surcan el océano ártico y podrás toparte con más embarcaciones en los lugares que frecuentes. Si eres como nosotros y disfrutas más cuando no tienes tanto turismo alrededor, apreciarás mucho este consejo.

Respecto a la duración… Por lo general los cruceros duran 7, 10 o 15 días. Nosotros fuimos 10 y aunque hubiéramos alargado más, creemos que es tiempo más que suficiente. La vida en los cruceros de expedición es intensa.

Svalbard en barco a bordo del Rembrandt van Rijn

Ahora sí, ¡empezamos con lo prometido y os contamos nuestra experiencia explorando Svalbard en barco a bordo del velero Rembrandt Van Rijn!

La vida en el velero Rembrandt van Rijn

Hay dos conceptos con los que te aconsejamos familiarizarte en tu aventura por Svalbard en barco:

  • Horarios: Los horarios se crean con bastante rigurosidad porque son el esquema que garantiza que todos disfruten y accedan a lo mismo. Horario de desayuno (8 de la mañana), de la comida (13h de la tarde) y de la cena (19h de la noche) permiten que entre cada turno se realicen actividades y se puedan calcular las horas de navegación desde un sitio al otro. ¿Qué puede hacer que estos horarios cambien?
    • Avistamiento de ballenas u osos polares: Cuando se dan estas situaciones el tiempo se mide diferente y se les dedica el tiempo necesario para que puedas observarlos con tranquilidad y gozo.
    • Actividades: Habrá días en los que se realicen tres actividades (una después del desayuno, una después de la comida y otra después de la cena). En estos casos, la cena podría pasar a las 18,30h.
  • Plan A: Visitar Svalbard en barco (o cualquier otro lugar) no es una ciencia exacta. Esto significa que son muchas las variables a considerar para definir los itinerarios y paradas. Principalmente, las condiciones de viento y la reserva de los hikes (Para no fomentar masificaciones, hay un sistema de reserva de ciertas paradas donde se asigna una fecha y hora) condicionan el plan a seguir. Eso significa que el jefe de expedición comunica un plan para el día siguiente al que llamará «plan A» y que siempre deberá ser flexible por si sucede algo inesperado.

Además de esto, la vida en el Rembrandt van Rijn es maravillosa… El velero es discreto y precioso por lo que se mimetiza mucho con el lugar ofreciendo una estampa natural en cada lugar en el que ancla. Aquí os contamos un poco más…

Los espacios y camarotes del Rembrandt van Rijn

En el Rembrandt todos los camarotes son dobles a excepción de un camarote triple. Puedes elegir entre camarotes exteriores (claraboya) o interiores (sin claraboya). Todos ellos tienen literas y baño privado propio. La cama de abajo es algo más ancha que la de arriba y los camarotes también ofrecen un armario, espejo y una mesita. Se recomienda a los pasajeros que no lleven maletas rígidas y tiene todo el sentido del mundo porque los espacios de almacén no son lo suficientemente amplios.

Nosotros viajamos con una mochila de 50L cada uno y pudimos acomodarlo todo sin problema. Al recorrer Svalbard en barco teníamos la expectativa de que desde nuestra cabina exterior podríamos contemplar los lugares, pero lo cierto es que es una claraboya muy pequeña que no está pensada para ver lo que hay fuera, sólo para que haya una entrada de luz. Ten esto en cuenta para no generarte falsas expectativas.

Los camarotes están en la planta de abajo mientras que en la planta principal están los espacios exteriores (en proa y popa, es decir, adelante y atrás), el bar, el comedor (un poco más abajo del bar) y la cocina (a la que por supuesto no se puede acceder). El comedor tiene seis mesas con capacidad para seis personas y ahí también está el buffet donde se sirven las comidas. Este espacio se utiliza para las lectures (conferencias), así que también tiene varias pantallas bien distribuidas. De nuevo, nos encontramos con un espacio que no es panorámico y desde el cual no tendremos vistas… Como ya te hemos adelantado, en este velero la observación se hace desde la cubierta, donde hay varios espacios para sentarse. En la zona del bar hay dos mesas más con capacidad para 4 personas cada una y una barra de bar con varios taburetes.

Las actividades que se ofrecen

Para nosotros, las actividades que disfrutamos en el Rembrandt van Rijn fueron excepcionales y maravillosas. Un éxito rotundo, pues son actividades sencillas y aptas para todo el mundo:

Hikes o caminatas

Nos gustó mucho la clara apuesta de combinar barco con tierra, porque de esta manera interrumpíamos la navegación, poníamos nuestros pies en tierra firme y nuestro cuerpo se mantenía activo. Algo que debes saber de estas caminatas:

  • Los hikes te exigen desembarcar en la playa, por lo que tus pies y tus pantalones se mojarán. Recuerda llevar rubber boots (botas de goma, de esas que llevan los pescadores). Son comodísimas y muy fáciles de limpiar cuando se acumule barro (algo muy habitual en las zonas de tundra).
  • Hay varios niveles de hikes: Por lo general, los guías crearán almenos dos grupos para que haya un hike más básico y otro más medio-alto. Este último significará subir arriba. Este archipiélago está formado por fiordos y cuanto más subes más impresionantes son las vistas.
  • Siempre protegidos: Estarás en terrenos donde hay osos polares, así que los guías bajarán armados por si se produjera alguna situación de tensión. Ellos deben ser siempre tu referencia y no debes separarte del grupo.
  • Allá donde pisas dejas huella: Svalbard es un ecosistema delicado, dinámico y en constante investigación, por lo que los guías te recomendarán que intentes caminar tras sus pasos. Evita, siempre que puedas, pisar flores o zonas que comprometan el medio.

Así que explorar Svalbard en barco te permitirá también explorarlo desde la tierra. Aquí notarás mucho la calidad del jefe de expedición, ya que la selección de los lugares donde caminar dependen de él. Según su conocimiento y experiencia, buscará lugares atractivos. Nosotros estamos maravillosamente contentos de los lugares a los que nos llevó nuestro jefe de expedición Jordi Plana, de quién hablaremos más adelante.

Paseos en zodiak

Una de las claves de explorar Svalbard en barco pequeño es que los pasajeros quepan en las zodiak que tiene el barco y así estos paseos por las costas puedan ser más largos. ¿A qué nos referimos con esto? No es lo mismo hacer 2 o 3 turnos de paseo en zodiak que dure 1 hora cada uno, que hacer un único turno donde quepamos todos y nos permita hacer una salida de 2 o 3 horas. Cuando más tiempo, más posibilidades tienes de ver algo único y más terreno puedes cubrir.

Los paseos en zodiak (lancha) son excelentes maneras de:

  • Acercarte a los acantilados donde están las aves.
  • Navegar por las faldas de los glaciares donde podrás ver desprendimientos de hielo.
  • Acercarte a las costas y playas donde están focas y morsas.

A nosotros personalmente nos encantó esta actividad.

Avistamiento de fauna salvaje

El Polo Norte presenta una variedad de fauna maravillosa y la amplia mayoría son animales de mar o que viven cerca del mar. Así que recorrer Svalbard en barco te garantiza estar en el medio donde estos animales se mueven (incluyendo el oso polar).

En ocasiones las travesías de un lugar a otro te presentan oportunidades de ver ballenas. El Rembrandt van Rijn, además, te permite acercarte a la costa en determinados fiordos y observar los lugares desde más cerca. En los espacios exteriores se pone a disposición de los pasajeros un telescopio para ir controlando lo que sucede en las costas. Además, si llevas tus propios prismáticos, podréis cubrir entre todos más terreno y apostar por más avistamientos interesantes.

Los guías conocen bastante bien las zonas donde la fauna suele concentrarse más. Estar atentos porque os avisarán con antelación de qué debéis buscar y aminorarán la velocidad para facilitar que veáis animales.

Nuestros guías y tripulación

Estamos encantados con la tripulación y guías que nos tocaron. Son un total de 12 personas. Con quién más interactúas es con el jefe de expedición, el guía, el capitán y la responsable de hotelería. Sólo tenemos palabras de agradecimiento hacia ellos y por eso queríamos mencionarles y destacar su gran trabajo. Si viajas en el Rembrandt van Rijn muy probablemente te topes con ellos:

  • Nuestro jefe de expedición Jordi Plana Morales es español, ha trabajado como guía ártico (tanto en Svalbard como en la Antártida) durante más de veinte años y es un excelente navegador, fotógrafo y experto en las zonas árticas. Recorrer Svalbard en barco y hacerlo con un biólogo marino que conoce a la perfección la historia del lugar, la complejidad del ecosistema y los escondites más hermosos, es garantía de éxito. Además, Jordi es de los que dan más de lo que su trabajo requiere, dando un toque muy personal a la aventura y entregando lo que mejor sabe hacer: pasión, conocimiento y fotografía. Sus conferencias sobre las morsas y los osos polares fueron maravillosas. También trabaja en Bark Europa en la Antártida, aquí puedes saber más de él.
  • Nuestro guía Bill Smith, ha dejado huella en nuestro corazón. Ha sido una constante fuente de inspiración y reflexión sobre la vida, el ártico y la historia. Escocés, divertido, sociable y muy buen comunicador. Ha dedicado toda su vida a ser profesor de arte y monitor de aventuras outdoors y cuando se retiró, empezó a vivir la aventura ártica desde el corazón y la madurez. ¡Tiene 81 años! Y una fortaleza física y emocional que nos hizo de motor para disfrutar cada kilómetro de caminata y darnos cuenta de lo privilegiados que somos al estar aquí. Es una persona inolvidable que ya ha garantizado su eternidad a través de nuestros corazones. Así es él.

¡Gracias a todo el equipazo de tripulación del Rembrandt Van Rijn! Gracias Ismael, Sander, Sebastián, Charlotte, Milos, Joseph, Jejen y a todos!

Lo mejor de nuestro viaje

Es difícil poner en palabras lo que este viaje ha significado para nosotros. Insistimos en que ha sido la aventura de nuestras vidas. La mejor decisión que hemos tomado. La más plena de nuestras experiencias. Visitar Svalbard en barco ha puesto ante nosotros lugares inolvidables y experiencias maravillosas.

Cada recorrido puede ser diferente ya que el itinerario se dibuja según los días y las condiciones de navegación. Recuerda que no todas las travesías y paradas se repiten en cada salida. De hecho, nosotros hicimos un viaje de 10 días pero si decides hacer un viaje de 15 días con el Rembrandt Van Rijn, podrás dar la vuelta a todo el archipiélago. Es decir, podrás conocer Svalbard en su totalidad.

Destacamos nuestras grandísimas experiencias que podrías llevarte si exploras Svalbard en barco y lo haces a bordo del velero Rembrandt Van Rijn. ¡Este es nuestro top 10!

1. ¡Vimos osos polares!

Y no una vez sino en dos ocasiones. La primera desde el barco, vimos a una osa polar y su cría caminar por la nieve y dormir seguros tras una inmensa formación rocosa. La segunda, desde una playa en la que estábamos paseando y viendo morsas. La sensación de ver como un oso polar macho adulto se acerca a donde tu estás es electrizante. Tensión, excitación y agradecimiento a partes iguales. Los guías gestionaron la situación de maravilla y pudimos alejarnos de la playa a tiempo para ver como el oso polar nadaba de una isla a otra.

2. Desprendimientos espectaculares

El archipiélago de Svalbard está conformado por glaciares enormes, muchos de ellos son dinámicos y desprenden grandes cantidades de hielo. Esto no tiene por qué ser malo ya que en sus otras caras podrían estar acumulando más hielo. Además de escuchar crujir el hielo, vimos varios calvin (desprendimientos) del glaciar en Julibukta, dejando clavada en nuestra retina una de las imágenes más gloriosas de nuestra aventura por Svalbard en barco.

3. ¡¡Pasamos los 80º Norte!!

Normalmente en las expediciones del Rembrandt van Rijn de 10 días no se acostumbra a ir tan al Norte, pero las condiciones nos favorecieron y Jordi dió instrucciones de ir al archipiélago que está más al Norte de Svalbard: Nordaustlandet. ¡Fue vivido por todos los pasajeros como un gran hito en nuestra travesía! Lo más al Norte que probablemente estemos en nuestra vida…

4. Visitamos el desierto Polar

Nordaustlandet nos enfiló más al polo Norte y no sólo nos permitió avistar a nuestros dos primeros osos polares, también nos permitió vivir y pisar el desierto polar (o desierto helado). Normalmente esta zona está fundida en Julio, pero al estar viajando en Junio el hielo no había desaparecido. Bajamos con las zodiak y nos acercamos al «pack ice» atravesando incluso algunos metros. Fue un día gélido y también un día perfecto.

5. ¡Zorros árticos!

A pesar de que no hay un control detallado de cuantos zorros árticos hay en Svalbard, avistarlos resulta extremadamente complejo. Su color blanco muda a marrón para adaptarse y camuflarse en la tundra en los meses de verano. Justo pudimos ver varios ejemplares en ese proceso: adultos y crías. ¡Ah! Y también el blue morf, un zorro ártico que no cambia de nunca de color y que tiene menor densidad de población.

6. Animales realmente salvajes

Para nosotros, que tantos safaris en África hemos realizado, el poder encontrarnos con animales poco acostumbrados a las personas adquiere un valor especial. Eso significa que nuestra presencia es todavía muy mínima y que actúan mucho más conectados a su instinto. Pudimos observar como los renos evitan convivir con humanos, como las focas y las morsas son curiosas por Naturaleza y como los zorros árticos son cautelosos ante la presencia de algo que no conocen. Es maravilloso verles ser y existir sin que nosotros seamos su centro. Acceder a estos lugares requiere recorrer Svalbard en barco pequeño, pues algunos enclaves sólo son accesibles para pequeñas embarcaciones. ¡Un punto más donde el velero Rembrandt Van Rijn gana!

7. Velear en los fiordos de Svalbard

Cuando escogimos recorrer Svalbard en barco no prestamos especial atención al tipo de embarcación. La estética del Rembrandt Van Rijn es amable con el entorno y además nos brindó la oportunidad de verlo funcionar como velero. Sabemos que a muchos pasajeros esto les conmovió y parte de su pasión por velear se contagió en nosotros. Desplegar las alas, utilizar el viento y navegar sin el ruido del motor fue una experiencia muy placentera. Conviene matizar que el océano ártico no es el mejor enclave para veleros, por lo que navegamos únicamente en dos ocasiones. Para nosotros, suficientes.

8. Adorables puffins (frailecillos)

No es habitual verlos en Svalbard, pero la realidad es que nos quedamos impresionados de la cantidad de frailecillos que vimos. Jordi, nuestro jefe de expedición, lo llama «ave ocasional» y es consciente de que su población se está reduciendo a estas latitudes. Sin embargo y seguramente por eso, disfrutamos cada interacción que tuvimos con ellos.

9. ¡Ballenas a la vista! Y focas curiosas

A pesar de la trágica historia que tienen las ballenas en estos mares, donde llegaron a desaparecer porque fueron literalmente asesinadas… Pudimos ver varias ballenas minke (rorcual enano) cerca de nuestro barco. Ya que se hagan presentes es un regalo. Las focas de puerto (harbour seals) se han instalado en esta zona ya que el deshielo causa bahías y ahí se sienten muy cómodas.

10. Una comida excelente

La deliciosa comida preparada por el chef Milos sumó a la experiencia. Cuando el frío aprieta hay un desgaste calórico que se compensa con la comida y si además la comida es deliciosa, se disfruta muchísimo más. Los aplausos a Milos siempre serán insuficientes porque la realidad es que todo lo que preparó hizo las delicias de todos y cada uno de nosotros. ¡¡Gracias!!

¿Listo/a para tu viaje a Svalbard en barco?

Puede que todavía tengas dudas o te asalten muchas preguntas. Recuerda que puedes contactar con nosotros para lo que necesites y que te responderemos encantados. Entre viajeros da gusto ayudarse.

Inés Serra y Jordi Rubiés: somoutdoors@gmail.com

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