Os hablamos de nuestra ruta por Japón. Por que sí, esta vez decidimos dejar aparcada la Kenia para agarrar un avión e irnos a la otra punta del mundo. ¿El motivo? Romper con la rutina, sorprender nuestras almas, experimentar una terapia de choque cultural… ¡Y todo esto lo haremos en Japón! Nos ha encantado, estamos flotando y logrado una conexión mágica con el país. Os explicamos qué ver en Japón en una ruta de 15 días. Islas, ciudades, santuarios, templos, Naturaleza…
Antes de viajar
Japón supone un reto para cualquier viajero: los precios, la logística, la distancia, la comida y el idioma son tan diferentes a cualquier referencia que podamos tener en occidente, que requiere planificación previa.
Además, planificando podremos adelantarnos a posibles inconvenientes y rentabilizar más nuestro tiempo. Aquí os contamos algunas cosas que deberíais tener en cuenta antes de viajar, incluyendo adelantar trámites, adquirir descuentos e incluir puntos relevantes en tu itinerario.
¿Es Japón un buen país para ir por tu cuenta?
Lo tenemos clarísimo. Sin duda. Japón es un país con poco inglés pero con mucha predisposición, por parte de los japonenes, de ofrecerte un buen servicio. Si, además, estudias con antelación los trámites necesarios, te facilitarás la vida y evitarás malos entendidos (a nivel tren, no siempre es fácil entenderte).
Por otro lado, Japón se está acostumbrando cada vez más a los turistas y ya ofrecen menús e información en inglés (no en todos lados), por lo que las oportunidades de entendernos son más sencillas.
Nuestras 2 recomendaciones aquí son las siguientes:
- Google translate para cuando necesites obtener información y no sea posible entenderte. Tiene una función dónde puedes hablar y automáticamente se traduce y se escribe lo que estás diciendo para que la otra persona te pueda entender.
- Google Maps: la precisión de esta aplicación nos ha dejado boquiabiertos. No sólo calcula los tramos en transporte público, sino que también te proporciona información sobre horarios, duración de trayecto, coste e incluso la salida que más te conviene de cada estación.
¿Vale la pena el JR Pass?
Antes de responder a esta pregunta, debe quedar claro qué ver de ruta por Japón. Si únicamente quieres unir ciudades, puede que el JR Pass resulte más costoso que adquirir cada tren por separado. Si incluyes más zonas o te quedas más de 7 días, muy probablemente sí te salga a cuenta. Te recomendamos que utilices este calculador para estimar si aplica o no en tu viaje.
Nosotros sí adquirimos el JR Pass para 14 días porque nuestra ruta, como verás más abajo, nos exigía coger un tren o más por día. Si este es también tu caso, léete estas recomendaciones:
JR Pass: oficial o a través de afiliados
Verás que muchos viajeros se han afiliado a JR Pass y te ofrecen interesantes descuentos si lo compras a través de sus enlaces. Sin embargo, nosotros lo adquirimos directamente en la página web de JR Pass. ¿Por qué? Porque de esta manera:
- Te evitas colas en el momento de canjearlo (normalmente en las oficinas JR del aeropuerto o de las estaciones de tren hay 2 colas: quien únicamente necesita la tarjeta JR o quién debe canjear el voucher Evidentemente el primer grupo es más pequeño y las colas son más cortas).
- Reserva de asiento online: Adquirirlo a través de la página principal te permite reservar tu asiento en los shinkansen directamente desde la página web y, por tanto, evitar hacerlo a través de las máquinas situadas antes de las barreras de acceso. A nosotros nos mereció la pena ya que pudimos ahorrar tiempo y reservar con mayor antelación. Ojo, a pesar de que la reserva se hace desde la página, deberás imprimir tu ticket antes de subir al tren, aunque si no te da tiempo, no pasa nada…
El sistema de trenes de Japón es algo complejo de entender… Hay muchos, son muy puntuales pero hay muchas compañías diferentes (el transporte es privado). JR es una de muchas pero tiene la ventaja de que está muy extendida por todo el país, te permite llegar a prácticamente todos los sitios interesantes y también incluye metro en Tokyo. Ideal para tu ruta por Japón.
Cambio de divisa
Os recomendamos cambiar moneda en Japón. Ya en los aeropuertos encontrarás casas de cambio, por lo que no debería suponer ningún reto. También encontrarás establecimientos y alojamientos donde podrás pagar con tarjeta. Aún así, street food, tiendas de souvenirs, máquinas expendedoras o tickets de tren (algunos) funcionan únicamente con efectivo. Así que no olvides cambiar dinero.
¿Cómo puedes tener internet en Japón?
Básicamente tienes dos opciones si vas de ruta por Japón y quieres tener datos:
- Tarjetas eSIM: No todos los dispositivos móviles aceptan eCards pero si en tu caso sí puedes, esta es una opción excelente que te permitirá ir sin preocupaciones a Japón con este tema solucionado. Tienes varias opciones, recomedamos HolaFly que ofrece GB ilimitados por 47€.
- Adquirir una tarjeta SIM de prepago ahí: Lo cierto es que nos dimos cuenta de que esta opción es sencillísima. Saliendo de la terminal 3 de Haneda Airport, justo al salir de aduanas, tienes a la derecha una tienda de la operadora TelecomSquare que ofrece interesantes opciones a turistas. Nos hicimos con la tarjeta Wi-Ho Prepago de datos ilimitados para 15 días por 7000Y (unos 40€). Además, el personal podrá colocarte la SIM en tu dispositivo fácilmente. Aquí te dejamos el link para que veas más detalles
¿Qué trámites de inmigración son necesarios?
Al estar viajando a un país fuera de la UE, Japón exige que todos los extranjeros pasemos control de pasaporte y aduanas. Sin embargo, hay una manera de agilizar mucho el proceso, ¡hacerlo por Internet!
Si registras tus datos de llegada en visitjapanweb (puedes crear un perfil por familia o un perfil por cada uno de los viajeros) y añades los datos de tu vuelo y pasaporte, el sistema de dará un QR. Al llegar al aeropuerto, evitarás las largas colas tras recoger el equipaje validando el QR en una de las máquinas del Hall que te dará acceso a, si no tienes nada que declarar, salir directamente.
Desde luego los japoneses han aprendido a hacer mucho más eficiente este trámite y evitar atascos.
La alternativa, si no llevas hecho el trámite por internet, es rellenar un formulario en el propio aeropuerto y pasar por las casas de control de pasaporte habituales.
Considera esto cuando hagas tu equipaje
Japón es una isla y, como tal, está afectado por un clima parecido al tropical. Es decir, época seca y época de lluvias. El verano, de hecho, se caracteriza por ser caluroso y húmedo (las lluvias arrancan en Junio hasta Septiembre). El resto del año, las lluvias son más intermitentes pero también están presentes. Además, suele estar azotado por vientos todo el año y el invierno es especialmente frío.
Tokio se escapa bastante de esta climatología y presenta mayor regularidad. De hecho, en invierno no suele estar por debajo de los 0 grados.
Te ponemos en aviso porque a nosotros nos tocó lidiar con los molestos mosquitos, ¡y eso que estábamos en Mayo! Os recomendamos llevar repelente de mosquitos, además de ropa para el agua por las altas probabilidades de agarrar lluvia.
Ser turista responsable en Japón
Ir de ruta por Japón se ha puesto de moda. Sus bajos precios y situación de su moneda ha favorecido que sea un país accesible para muchos de nosotros, así que entendemos que nadie quiera desaprovechar la ocasión y visite un país tan asombrosamente diferente e interesante como Japón.
Sin embargo, culturalmente hay diferencias muy claras que debemos respetar y que aquí quisiéramos compartir ya que hemos vivido situaciones nefastas por parte de turistas que crean polémicas incómodas.
- No se come por la calle: por más que lo hagamos de forma automatizada y creamos que no tiene importancia, para ellos sí y ese, es motivo suficiente para adoptar esta norma «no escrita» de la cultura japonesa. En zonas muy turísticas verás carteles que te recordarán constantemente esto pero en las zonas donde el cartel no existe, intentemos aplicarlo también. Hasta donde nos hemos informado, comer por la calle no es multable, pero está mal visto.
¿De dónde viene esto? Hay varias opiniones al respecto, pero nosotros nos quedamos con la filosofía japonesa que dictamina «Hay un tiempo para todo». Los japoneses creen que si comes tu atención debe estar en la comida y si paseas, en el entorno. Suena bonito, es algo de ellos, así que es algo que podemos respetar fácilmente. - La basura: Japón tiene una estricta normativa de recogida de residuos y, por muy incoherente que parezca, no tienen cubos de basura en la calle. Por favor, quédate con tu basura hasta que puedas tirarla en las papeleras de los hoteles, restaurantes o estaciones de tren. ¡Ojo! Si compras algo en las máquinas expendedoras, sí tienes papeleras donde los envases se pueden reciclar. Y son únicamente para los envases de las botellas o latas de las máquinas, NO para otro tipo de residuos.
- Sentarse en cualquier lado: Nos sorprendió ver que apenas hay lugares para sentarte por la calle. Esto resulta especialmente incómodo para los turistas ya que estamos caminando todo el día y podemos sentir la tentación de sentarnos en escalones, muros o incluso en el suelo. Esto, no está bien visto. Pero no lo podremos evitar… Así que intentemos mantener una actitud discreta y sentarnos donde no molestamos a nadie. Los japoneses tienen mucha conciencia del otro.
- Tokyo: Comprobarás que Tokyo es la excepción a cualquier norma. Es una ciudad poblada por turistas, inmigrantes, japoneses internacionales… Y su ritmo es tan frenético que encontrarás basura (sobretodo en Shinjuku), gente comiendo por todas las calles y sentada en cualquier lugar. Sigue estando mal. No porque lo hagan otros, lo tienes que hacer tú…
- Aprende algo de japonés: Esto te otorgará mucha cercanía con los locales quienes agradecen y ven con muy buenos ojos a los turistas que tienen la deferencia de aprender algunas expresiones en su idioma. Nosotros aprendimos las más básicas: (muchas) gracias, por favor, está delicioso y hola.
Ruta por Japón de 15 días
Ahora sí. ¡Vamos al lío! Japón es un país de contrastes, colores, choques culturales y entornos maravillosos. Cualquier ruta garantiza una sorpresa y explosión de emociones. Nosotros os compartimos los lugares que visitamos y que recomendamos 100%. Una combinación de ciudades y lugares naturales, muy al estilo SomOutdoors.
Isla de Miyajima
Esta Isla, situada a más de 800 Kms de Tokyo, fue nuestro primer punto a visitar. Para ello, cogimos varios trenes (Shinkansen de Shinagawa a Hiroshima + tren local de Hiroshima a Miyajimaguchi + ferry hasta Miyajima – Todo incluido en el JR Pass).
La isla nos pareció preciosa. A tu llegada en el ferry ya puedes perderte por las bonitas calles de Miyajima (Omotesando nos pareció espectacular), ver venados caminar tranquilamente y pasear al lado del mar hasta el Santuario flotante de Itsukushima (Ojo, es flotante si la marea está alta. Para ver el estado de las mareas, puedes conectarte aquí). Recomendamos visitar el santuario a primera hora del día para poder caminarlo en soledad. Es un lugar sobrio, con vistas increíbles. Nosotros lo paseamos rodeados de lluvia y niebla lo que hizo la experiencia más especial todavía. Tiene un coste de 2€ (300Y) y sólo se puede pagar en efectivo.
Sin embargo, lo que más nos gustó a nosotros de la isla de Miyajima fue el templo budista Daishoin, situado cerca del Santuario y de acceso gratuito. Para llegar a él recorres un barrio muy pintoresco y la puerta abre el camino hacia unas escaleras que te dirigen a varios templos donde el silencio y las deidades se presentan ante ti. Se abre a las 8 de la mañana, nosotros fuimos a primera hora y lo paseamos con total intimidad. Este templo esconde tesoros de auténtica belleza como la cueva de los budhas y las salas cerca del templo más alto.
Nuestra recomendación: Pasar noche en la isla. Te permitirá disfrutar del lugar a primera hora de la mañana y no ser víctima de las masas de turistas que llegan en los ferries de las 11h de la mañana. Nosotros nos hospedamos en el Hotel Kikunoya, pero hay opciones para todos los bolsillos. Y otra recomendación interesante sería empezar tu ruta por Japón desde lo más lejos a lo más cerca del aeropuerto, sobretodo porque significa dejar Tokyo para el final. Irás comprobando por qué lo recomendamos…
Kyoto
Al llegar a Kyoto supimos, rápidamente, que esta ciudad se convertiría en nuestro lugar preferido de la ruta por Japón. Kyoto es una mezcla perfecta de cultura, tradición, paz, serenidad, bullicio, belleza y gente. Parte del éxito de disfrutar Kyoto (y no padecerlo) es:
- Madrugar mucho para disfrutar de lugares como el centro de Kyoto (calles Ninenzaka o Sannenzaka), el templo Kiyomizu-dera (para nosotros fue el más espectacular de todos) y el Fushimi Inari (vale la pena recorrer sus 4 Kms).
- Recorrer el barrio de Gion en la noche (a partir de las 21h cuando las calles están vacías y ves la verdadera vida de la zona).
- Comer en locales tradicionales, en su mayoría pequeños, a horas «japonesas» para tener lugar sin hacer cola.
- Combinar la ciudad de Kyoto con visitas a barrios menos conocidos como: Uji (barrio del té) donde encontrarás el maravilloso santuario byodo-in y el barrio del sake (Fushimi) donde degustar esta bebida en la fábrica Gekkeikan Okura.
- Hospedarse lejos de la zona más bulliciosa de Kyoto. Aunque no lo parezca, te harás un favor si tus primeros pasos mañaneros o los últimos del día los das en las calles tradicionales y residenciales de Kyoto. Nosotros nos hospedamos en este hotel, cerca de muy buenas opciones para comer y cenar.
- Te animas a visitar templos menos conocidos y turísticos. En Kyoto, todos los templos o santuarios son auténticos remansos de paz y no hace falta ir a los más conocidos para disfrutar de su esencia y magia. De hecho, algunos lugares están sobrevalorados, como el Pabellón Dorado. Nosotros tenemos mejor recuerdo del santuario Kitano Tenman-gū que nos encontramos mientras paseábamos por la ciudad o del Myoshin-ji Taizo-in donde hicimos la actividad de meditación.
- Te dejas sorprender por una actividad que te acerque a la parte más tradicional de Japón. Aquí tienes un amplio catálogo. Nosotros hicimos la meditación pero la ceremonia del té debe ser interesante también.
Restaurantes de Kyoto que no te puedes perder:
- Sushi Kaiseki Kozuki, sushi de barra: buenísimo, económico. Local pequeño pero de servicio rápido. ¡Nos encantó!
- Restaurante Izakaya: Típico en Japón. Se sirve alcohol y menú cerrado en función del día /semana /productos de temporada. Horario de tarde únicamente y con dueños simpatiquísimos.
- Restaurante Torisei: especializado en pollo y muy económico. Está en el barrio del sake, tiene muchísimo éxito entre los locales y está buenísimo, además de que el precio es increíblemente económico.
Con todo esto, Kyoto da para varios días. Nosotros estuvimos un total de 4 noches y lo combinamos con Nara. Teniendo en cuenta que es una ciudad muy bulliciosa y con muchos turistas, agradecimos tener varios días porque nos dió la oportunidad de madrugar y evitar turistas en lugares emblemáticos.
Nara
Sabemos que Nara es una ciudad adorada por muchas personas. Que albergan recuerdos bonitos. Sin embargo, a nosotros nos decepcionó, y bastante. Quisimos incluirla en nuestra ruta por Japón y lo hicimos.
El reclamo principal de Nara son sus ciervos «libres» y templos. Para nosotros, lo más destacable, son sus zonas verdes (fabricadas) y, sinceramente, coger un tren para eso no creemos que merezca la pena. Aún así, si es tu primera vez visitando Japón, es normal que incluyas Nara y lo justo sería que tú mism@ generes tu impresión sobre el lugar.
Está muy masificado y la masificación se reparte poco, en parte, porque hay poco interesante. Todos se concentran en los mismos lugares y eso resta encanto al lugar. Desde la estación hasta la zona del Parque hay una calle kilométrica de tiendas que no aporta demasiado y, cuando ves a los ansiados ciervos, no dejas de pensar que aunque no estén encadenados, están ahí condicionados por la comida.
Los turistas les dan de comer mientras gritan porque se les acercan, juegan con la comida para que salgan bien en las fotos, se acercan a las crías sin barrera… No sé, nada de lo que ahí ves es natural. Son animales preciosos cuyo valor hoy es ser reclamo turístico. Hay poco interés real por ello. Lo comprobamos cuando nos acercamos a la granja donde «cuidan» de ellos… Si pudiéramos volver atrás, no participaríamos en algo así.
Los templos ni los visitamos, así que no podemos opinar. Japón tiene cientos de templos y santuarios, no le vimos sentido a hacer 3 horas de cola y caminar como sardinas en lata para ver algo que en otras zonas menos turísticas podemos ver también.
Nachi-Katsuura
Nos adentramos a la que fue, para nosotros, la esencia de Japón. La zona más hermosa, real, tradicional y olvidada (por otros) de todo nuestro tour. Esta región de Nachi esconde tesoros regligiosos y naturales muy interesantes. Nosotros la incluimos en la ruta por Japón porque nos apetecía mucho ver la cascada Nachi (Nachisan) desde el conjunto de Santuarios Nachi.
Para ello, dormimos en Kii-Katsuura; un pequeño pueblo pesquero muy interesante por sus mercados de pescado diarios, su calidad de atún y su cercanía con el camino Kumano Kodo (peregrinación) que pasa por el conjunto de santuarios Nachi. Dormimos en un Ryokan (casa tradicional japonesa) y, de ahí, tomamos el bus 31 que nos dejaría en la entrada de la subida Daimonzaka (cientos de escaleras entre el bosque. Os recomendamos hacerla, ya sea de subida o de bajada). El mismo bus 31 (que sale de la estación de tren Kii-Katsuura) te deja también arriba en el Santuario, por si no quieres caminar. Aquí tienes los horarios.
Una vez en la zona de los templos, pasear es mágico y bonito, sobretodo, si te acercas a la cascada Nachi. Es hipnotizante ver la caída de agua desde lejos y desde cerca (puedes acercarte a un pequeño mirador pagando una cantidad muy pequeña).
Ya de vuelta, decidimos tomar de nuevo el bus 31 hasta la estación de Kii-Katsuura para recoger las mochilas del hotel pero paramos en la bonita Blue Beach de Nachi donde nos sorprendimos por su aspecto paradisíaco, la paz que se respiraba y lo agradable que era.
Nagoya
Nagoya fue una ciudad en la que dormimos estratégicamente, ya que la idea era realizar la ruta Nakasendo desde ahí y hacerlo sin cargar mochilas. Así que desde Kii-Katsuura vinimos a Nagoya, dormimos, al día siguiente hicimos la ruta de senderismo, volvimos a dormir y seguimos ruta.
Podemos decir de Nagoya, por lo poco que vimos, que no tiene nada que ver con Kyoto. Aún así, nos gustó. Parece una pequeña Tokyo que, al ser menos interesante para los turistas, también está menos masificada. Nos pareció en general más desordenada, la gente menos tradicional y está plagada de locales donde comprar y comer. Por lo visto, Nagoya es un punto neurálgico de negocios, por lo que está preparada para el after-work y sus restaurantes son más grandes.
Si caes en Nagoya, además de disfrutar de sus terrazas, puedes ir a comer aquí: Yakiniku UshiWaka, un delicioso restaurante de carne en un local muy tradicional que nos conquistó y que se situaba muy cerca de nuestro hotel APA.
Ruta Nakasendo
Incluimos esta ruta de senderismo por recomendación de unos amigos y porque queríamos estar cerca de las montañas de Japón. La ruta Nakasendo es bastante popular y une los pueblos de Magome con Tsumago que hoy presentan un aspecto tradicional. Es como viajar en el tiempo, pues han mantenido la arquitectura e interiores de los locales originales.
Algo que llama la atención de esta ruta es que no existen postes de luz, pues mantienen la esencia de la época en la que esta ruta se utilizaba para unir Kyoto con Tokyo. La distancia de Magome a Tsumago es de unos pocos kilómetros de terreno plano, algo de subida y algo de bajada. Te asoma a un balcón precioso a las montañas y te adentra en bosques donde corre el agua. Nos pareció un remanso de paz.
Para llegar a Magome desde Nagoya hay un tren que te lleva a JR Nakatsugawa y, desde ahí, el autobús de la línea M te acerca a Magome. El tramo que caminas es el de Magome a Tsumago (está muy bien señalizado) y para volver a Nagoya desde Tsumago puedes coger un bus a la estación de tren de Nagiso y, de ahí, coger el tren a Nagoya.
Shibu Onsen
Reconocemos que escoger Shibu Onsen fue algo arriesgado y un impulso del corazón. Nos pareció un lugar interesante porque aquí hay varios atractivos:
- Su cercanía con estaciones de esquí (lo que te da increíbles vistas a las montañas)
- Recorrido de los 9 onsen (los onsen son piscinas naturales de aguas termales accesibles para las personas). Este recorrido es especial porque los 9 onsen están dirigidos a cuidar 9 males, estos onsen están repartidos por el pueblo de Shibu Onsen y tienes acceso a ellos si vives o te hospedas ahí.
- El parque Jigokudani, un parque donde los monos viven en supuesta «libertad».
Shibu Onsen nos pareció un pueblecido muy bonito. Pasear por la tranquilidad de sus calles, su olor a aguas termales, su aire tradicional… Nos lo encontramos prácticamente vacío, por lo que le añadió bastante encanto. Además escogimos muy bien el restaurante donde cenamos y el hotel (Ryokan).
Precisamente por alojarnos ahí, pudimos acceder a los 9 Onsen e ir de uno a otro con ropa típica japonesa. ¡Toda una experiencia! Lamentablemente los onsen nos parecieron poco apetecibles (todos son cerrados y las piscinas fabricadas y diminutas) y el agua estaba tan caliente que no pudimos meternos a ninguno. Hasta la fecha, parece que los 9 Onsen es una experiencia 100% apta para locales.
De ahí fuimos al Parque de Monos de Jigokudani y esta fue una nueva decepción. Ya sabéis que nos encanta ver animales y que buscamos el contacto con la fauna de los destinos a los que vamos. Pero… No a cualquier precio. Bajo la premisa de que este parque se creó como solución para que los monos tuvieran un hábitat en libertad y no fueran atacados por la civilización, fuimos a verlo con nuestros propios ojos. Nos encontramos con un parque lleno de elementos prefabricados, rejas y coacción. Los guardaparques ceban a comida a los monos, lo cual provoca feas peleas entre ellos (muchos niños que estaban ahí lloraban desconsolados por la escena) y los retienen en la «piscina» termal donde nos asomamos los turistas. Nos dio mucha pena y no, no lo recomendamos en absoluto.
Monte Fuji
Dependiendo de la época del año en la que viajes a Japón, tienes más o menos oportunidad de ver el Monte Fuji despejado. La primera vez que lo vimos fue en el Shinkansen de Shinagawa a Hiroshima, pero verlo desde la ventana no fue suficiente y decidimos acercarnos. Cabe destacar que son muchos los puntos desde los que ver el Monte Fuji y casi todos ellos son ideales para una excursión de 1 día desde Tokyo. No hay ruta por Japón sin admirar de cerca el Monte Fuji…
¿Cómo escoger el mejor? Para nosotros fue claro, según la visibilidad. Existe una página donde puedes ver qué previsión de visbilidad tiene esta mágica montaña y desde donde está «garantizado» verlo. En la semana que estuvimos en Tokyo, se nos señalaron 2 días con buena visibilidad si nos situábamos en el Nor-Este. ¡Perfecto! Ahí están justo la Chureito Pagoda y el Lago Kawaguchiko.
Nos fuimos a dormir al barrio Mt. Fuji al que llegamos en tren desde Shinjuku Station en Tokyo y a la mañana siguiente, bien temprano, fuimos a la Chureito Pagoda. De ahí alquilamos unas bicis en la misma estación de Mt. Fuji para recorrer el Lago Kawaguchiko y, a la vuelta, desde la estación de Mt. Fuji de nuevo, fuimos en autobús hasta el lago Yamanakako para tener otra perspectiva. ¡Todo un día completo con el Monte Fuji de fondo! Fue espectacular.
Kamakura
Kamakura fue otra excursión de día que hicimos desde Tokyo. Resulta que está bastante cerca de Yokohama, así que ante la previsión de una oleada de turistas, fuimos bien temprano a dejarnos sorprender por esta costera población.
Nos gustó muchísimo saber que Kamakura es un lugar muy espiritual pues alberga muchos templos y santuarios que son patrimonio de la UNESCO. Nosotros visitamos dos y fueron espectaculares: Kotoku-in con su gran escultura del Buda en el centro y el templo Hasedera, un conjunto de templos budistas que te alza a ver el mar y rodeado de jardines precioso.
También aprovechamos para acercarnos a la playa, dar un paseo y ver algunas calles más del centro.
Fue una bonita excursión que nos dejó grandes estampas.
Tokyo
Dedicamos un total de 5 noches a Tokyo. Aunque, realmente, una de ellas fuimos al Monte Fuji. Sinceramente, creo que para nosotros fueron demasiados días…
Tokyo es una ciudad impresionante, estimulante, llena de colores, vida, ruido, tiendas, restaurantes y templos. Sin embargo, los mejores templos están el Kyoto y las tiendas no nos interesan lo más mínimo. Si a eso le añadimos que Tokyo es una ciudad algo turbia donde los excesos, los conceptos «pet café» y «maid café» están muy presentes y donde hace mucho calor… Se nos hizo un poco cuesta arriba. Aún así, hubo algunas cosas que disfrutamos muchísimo:
- Shibuya crossing: ¡Espectacular! Tanto que volvimos dos veces. Está lleno de gente y de luces, es hipnótico. Nos gustó más de noche que de día. Creemos que es la representación total de Tokyo.
- Asakusa: el barrio tradicional de Tokyo es moderno comparado con Kyoto. Tiene calles de mercado, un templo y tiendas tradicionales… Si las masas no te molestan, podrás disfrutarlo. La verdad es que estuvo bien pero no fue increíble.
- Akihabara: es el barrio manga y fuimos llevados por la curiosidad por esta cultura. Vimos muchas tiendas y poco ambiente (más que nada porque todo eran turistas). Hoy, este barrio está plagado de maids café lo cual perturba un poco… Pero tenemos que reconocer que los edificios y sus luces, tiene su qué.
- Templo Zozoji: de lo que más nos gustó sin duda. Es un templo especial porque incluye una parte para niños y nonatos, lo cual da visibilidad a una muerte muy invisibilizada por la sociedad. Nos gustó descubrir que hay quien se acuerda de ellos.
- Mirador del ayuntamiento: Caminando 20 minutos desde la estación de Shinjuku, el edificio del ayuntamiento de Tokyo tiene dos torres y en las últimas plantas de cada una, un mirador gratuito. Las vistas son espectaculares. Si vas a primera hora mejor para no tropezarte con miles de turistas…
Respecto a todo lo demás… Tokyo es una ciudad tan internacional que cuesta reconocer lo propio. El barrio de Shinjuku es bastante sucio, está masificado y la comida cada vez se parece menos a la japonesa. Con la gastronomía nos pasó algo parecido… Si bien comimos bien, ningún lugar estuvo a la altura de lo que Japón nos presentó los días anteriores a la llegada a la capital. Podemos destacar este restaurante de milanesa de todo lo que probamos.
Información a tener en cuenta
Viajar a Japón es toda una experiencia y nosotros fuimos muy bien preparados. Aún así, os lanzamos algunas recomendaciones para que, cuando viajéis, vuestra vida ahí sea más sencilla:
- Google Maps: un acierto calcular el coste y el tiempo de los desplazamientos con Google Maps. La realidad es que te ofrece un nivel de detalle excelente y te ayuda muchísimo a orientarte.
- Google Translator: otro gran acierto para que el idioma no sea una barrera comunicativa. Muchos japoneses lo utilizan cuando ven que no hay manera de entendernos y su uso es facilísimo. Reconoce tu voz y lo traduce en palabras. De igual manera tiene una función donde habilitando la cámara, traduce las letras japonesas en occidentales, ¡ideal para saber qué hay escrito en los menús de muchos restaurantes!
- Cargadores portátiles: Para poder tener el móvil siempre cargado, recomendamos que viajes con cargadores portátiles de batería. En los shinkansen puedes cargarlo sin problema pero los trenes locales no tienen enchufes…
- Viaja con mochila: Si tu idea hacer una ruta por Japón e ir de un sitio a otro, la mochila va a hacértelo todo más sencillo. Los trenes son espaciosos por lo que no tendrás problema desplazándote y te dará la suficiente agilidad para moverte con las masas de personas. Además, los metros y trenes apenas tienen escaleras automáticas.
- Escoge sabiamente donde hospedarte: sobretodo en Tokyo. Nosotros estábamos cerca de Shinjuku donde había precios más competitivos, pero en una calle muy tranquila, así que descansamos muy bien.
- 7-Eleven, Lawson y Family Mart: atento a estas cadenas de supermercados. Están en todos lados y ofrecen de todo. Café (si eres madrugador verás que tu única opción de tomarte un café por la mañana está aquí), dulces con azúcar (no existe el azúcar en Japón apenas), Onigiris (los japoneses incluso los desayunan) y productos de primera necesidad.
- Comida Bento: así llaman a las comidas preparadas que puedes comer en los trenes mientras te desplazas (en los shinkansen ya que tienen butaca con mesa). Los puedes encontrar en muchísimos establecimientos y son una opción increíble para ahorrar en tiempo y viajar en tren en las horas de más calor.
Con todo esto esperamos que disfrutes mucho de tu ruta por Japón y te dejes contagiar por la magia y filosofía tan distinta de este país.






















