Si estás planteándote recorrer Túnez por tu cuenta, este artículo te va a interesar… Plasmaremos la ruta, lugares y anécdotas que vivimos en este país, así como unas recomendaciones para que maximices el viaje y te dediques, únicamente, a disfrutarlo.

En este artículo, encontrarás:

  • Cómo llegar a Túnez
  • La mejor época para viajar a Túnez
  • Información importante
  • Recorrido para disfrutar Túnez por tu cuenta

Túnez fue una gran aventura, y nos lo pasamos genial, hicimos 2 videos de resumen en YouTube.

SomOutdoors Parte 1
SomOutdoors Parte 2

Cómo llegar a Túnez

Túnez está medianamente bien conectado con Europa y tienes 2 opciones: avión o barco. El avión te aterrizará en el aeropuerto de la capital. El barco, te dejará en la zona de La Goleta, también en la capital.

Nosotros viajamos en barco (ferry) porque nos permitía llevar nuestro vehículo con nosotros. Otra opción es alquilar vehículo ahí; sin embargo, Túnez ofrece opciones limitadas de alquiler y nosotros no fuimos capaces de localizar ningún 4×4 (condición indispensable para nosotros a la hora de viajar ahí).

Aerolíneas que vuelan a Túnez: Tunisair, Nouvelair, Eurowings, Transavia France, ITA Airways, Lufthansa, Air France. Al igual que en ferri, los países que están conectados directamente con Túnez son Francia e Italia, por lo que te tocará hacer escala.

Ferry a Túnez

Esta fue la opción que escogimos nosotros. Nos pareció imprescindible llevar nuestro coche para disfrutar con mayor libertad de Túnez por nuestra cuenta. Hay trayectos desde Francia (Marsella) e Italia (Civitavecchia, Salerno, Génova y Palermo) y 2 compañías que te trasladarán a La Goleta.

Desde Italia, las compañías son CTN Ferries, GNV (Grandi Navi Veloci), Corsica Linea y Grimaldi Lines. Desde Francia, las compañías que realizan este trayecto son CTN Ferries y Corsica Línea.

En nuestro caso, elegimos Corsica Línea e hicimos el trayecto Marsella – Túnez. La duración del trayecto es de 24h, pero por fortuna, tuvimos un viaje tranquilo en un ferry prácticamente vacío, tanto en la ida como en la vuelta.

La mejor época para viajar a Túnez

Dependiendo de la época en la que viajes a Túnez, te encontrarás un país diferente. Recomendamos que conectes con el tipo de viaje que deseas hacer y priorices las experiencias que quieres vivir para apostar por la temporada más acertada. Te resumimos lo que encontrarás en cada estación para que valores qué opción es la más idónea para ti y puedas disfrutar de Túnez por tu cuenta y a tu manera:

Julio y Agosto: El verano en Túnez puede llegar a ser abrasador. El Norte del país dispone de un clima mediterráneo donde las temperaturas pueden ser altas y la humedad terrible. Adicionalmente, el desierto alcanza temperaturas de 50 grados y eso ocasiona que los tours por el desierto no se puedan realizar, ya que los caminos no se marcan y ninguna empresa o guía se embarca en la aventura de recorrer dunas en pleno calor.

Septiembre a Noviembre: Aún con coletazos duros de las temperaturas de verano, esta es la época donde el país empieza a prepararse para la llegada de turistas en Invierno. El Desierto todavía alberga altas temperaturas (entre 30 y 40 grados) y los caminos aún no están disponibles. El Norte empieza a entrar en temperatura fresca. ¿Lo mejor de estos meses? Apenas encontrarás turistas.

Diciembre a Febrero: Es la época más popular para viajar. Temperaturas suaves que te permiten disfrutar de calor durante el día y fresco durante las noches. Te encontrarás turismo, pues la mayoría de expediciones y viajes se programan para estas fechas, por consiguiente, todo estará abierto, el sector turístico funcionará al 100% y deberás reservar las actividades con antelación para garantizar tu plaza. Ojo! En esta época convivirás con lluvias en la zona Norte y con buenas temperaturas en el desierto.

Marzo a Mayo: La primavera florece en Túnez dejando estampas coloridas y agradables. Esta época es cada vez más popular para los turistas y aún puedes encontrar servicios turísticos disponibles. Las temperaturas, no castigan como en verano aunque ya empiezan las olas de calor. Presencia de turismo moderada y acceso a tours completos por el desierto.

Nosotros viajamos a través del ferri de Corsica Línea desde Marsella a Tunez (La Goleta), con nuestro vehículo 4×4 y nuestra carpa de techo en Septiembre de 2022.

SomOutdoors

Información importante

Si ya tienes claro que te atreves a disfrutar de Túnez por tu cuenta y ya has decidido embarcar tu propio vehículo, estas son algunas de las consideraciones que es bueno que conozcas:

Moneda y precios

La moneda es el Dinar Tunecino y sólo podrás cambiar en el país, ya que el Gobierno controla su exportación y prohíbe que el Dinar salga del país. Por tanto, de vuelta a Europa, deberás cambiar los dinares sobrantes a Euros y sólo se cambian billetes.

En alojamientos y buenos restaurantes podrás pagar con tarjeta, pero lo que más se maneja en la calle es el efectivo, en parte, porque Túnez funciona con propinas, así que más vale tener monedas cerca.

Respecto a los precios, son significativamente más bajos que en España, lo que crea una distancia enorme con los costes de vida de los países que más visitan Túnez (Francia e Italia). Eso sí, en temporada turística (Diciembre a Febrero), los precios suben.

Internet

Si ya nos conocéis, sabéis que nos gusta disponer de datos cuando viajamos y Túnez no entra dentro del convenio de roaming, así que nos compramos una tarjeta prepago con 55 Gb de Internet por 55DT (unos 17€). La compañía es Ooredoo y hay varias tiendas en las principales ciudades del país.

Conducción y gasolina

Túnez no es un país especialmente complicado para conducir, siempre y cuando no estés en medio de las urbes. En las ciudades encontrarás prisa, nervios, muchos coches y mucha creatividad para adelantar, así que toca convivir con carriles que salen de la nada, cedas que son ignorados y pitidos que se quejan porque cumplas con un stop.

Algunas cosas que nos llamaron la atención es que el casco no es obligatorio para las motos, que puedes encontrar coches muy antiguos y que hay mucha presencia de policía en las carreteras. Eso es bueno, los controles están destinados a corregir conductas infractoras y controlar el flujo de vehículos.

Respecto al tipo de vehículo con el que disfrutarás más de Túnez por tu cuenta, no hay dudas: 4×4. Con este vehículo no castigarás la suspensión en las carreteras del país y podrás acceder a conducir por el desierto, las playas y alcanzar Ksares a los que solo llegan caminos de piedra donde una buena la distancia al suelo es fundamental.

Respecto a la gasolina, Túnez por regulación topa el precio de Diesel y Gasolina que, no cabe mencionar, es muchísimo más bajo del que encontrarás en Europa. Eso sí, te recomendamos que sólo llenes el tanque en gasolineras oficiales (las que tienen estación y logo) y evites las paradas donde venden gasolina en frascos de plástico o cristal. Hay mucha gasolina no oficial y aunque el precio sea seductor, la calidad es más que cuestionable.

Acampada libre y pernocta

Si eres como nosotros y vas a Túnez con la idea de dormir en tu vehículo, ya sea en camper, coche, furgo, autocaravana… ¡Esto te interesa! Para disfutar Túnez por tu cuenta, es bueno saber qué tan independiente eres y de qué libertad gozas para poder acampar.

Túnez no regula la acampada y/o pernocta y, por lo tanto, se entiende que hay libertad absoluta para poder dormir en tu vehículo. Sin embargo, para nosotros hay 3 factores a tener en cuenta:

  • Seguridad: sólo acampamos en lugares seguros, alejados de las poblaciones y que no estén en lugares abruptos donde pueda ocasionarse desastres o haya mucho viento.
  • Camping: sí hemos hecho uso de campings, en parte, porque son muy populares para los locales y nos parece una manera necesaria de contribuir a los negocios locales. Os recomendamos que busquéis campings en las zonas de los palmerales, pues es una manera muy segura de disfrutar del entorno. Además, en el Norte del país que es donde se concentra más población, no es fácil encontrar lugares alejados.
  • Servicios: para rellenar aguas, hemos pedido a alojamientos (Dar = hotel) que nos dejaran acceder a sus grifos, pero más allá de eso no hemos localizado otros puntos donde poder rellenar agua que no sea campings. Para el vaciado, hay menos problema, ya que puedes encontrar baños públicos donde vaciar el cassette.

Basura y basuraleza

Algo que te va a sorprender al llegar a Túnez, es la cantidad de basura que hay por todos lados. Es una lástima y cuesta acostumbrarse… Túnez no tiene gestión de residuos lo que ocasiona que la gente lance en los alrededores de sus casas la basura generada y, siendo un 70% de esa basura plástico, no se degrada.

Los tunecinos, sorprendentemente, consumen agua embotellada, lo que agrava más el problema. Por desgracia, parece que esto no tiene solución y la basura forma parte del escenario tunecino en ciudades y carreteras (sobretodo en la zona Norte). Por fortuna, ni en el desierto ni en el semidesierto vimos basura apenas.

El carácter tunecino

Para nosotros, haber conocido a los tunecinos ha sido de lo mejor del viaje. Nuestra referencia era Marruecos, por tratarse de una cultura y territorio similar; sin embargo, en Túnez la gente nos ha parecido menos invasiva, más generosa y menos obsesionada con el dinero.

La población de Túnez asciende a casi 12 millones de personas, de las cuales más de la mitad están en el Norte. Descendientes de bereberes principalmente, este pequeño país ha sido invadido en multitud de ocasiones y puedes ver las influencias culturales de civilizaciones como la romana, otomana, francesa… Si pudiéramos definir a los habitantes tunecinos, por lo que hemos visto, sería con la palabra “tolerancia”. Si bien no promueven el movimiento feminista, lo toleran. Tampoco promueven la interculturalidad, pero la permiten. De hecho, Túnez es el país más feminista dentro de la cultura musulmana, aunque no todo es tan bonito…

Hablan árabe y algo de francés, pero la vida es actitud y harán lo posible por entenderte. En lugares muy turísticos como la capital, Sidi Bou Said, Mos Espa… Puede que te encuentres a más de uno/a que hable español.

Recorrido para disfrutar Túnez por tu cuenta

Te dejamos la ruta que hemos seguido recorriendo Túnez en nuestro 4×4. Como siempre, nuestra prioridad siempre serán los espacios Naturales, a los que damos muchísimo más protagonismo que a las ciudades o núcleos urbanos. ¿El motivo? Las ciudades cada vez representan menos el alma del país y su gente, si bien es una fuente de conocimiento cultural, también es donde las costumbres, tradiciones y realidad está más contaminada. Eso y la inseguridad propia de los lugares masificados, hacen que cada vez seamos más reacios a pisar suelo urbano.

Dividiremos la ruta en 5 secciones para facilitar y diferenciar el terreno:

  1. Centro e Islas
  2. Zona Semidesierto
  3. Desierto
  4. Oasis, Palmerales y atlas
  5. Norte de Túnez

1. Centro e Islas

Nuestra primera parada nada más desembarcar iba a ser las Islas Kerkennah. Sin embargo, de camino vimos la que, para muchos, es parada obligatoria:

El Jem

Este anfiteatro /coliseo corona la ciudad de El Jem y le da un interés que la ciudad no tendría por sí misma. Vinimos aquí porque pronto nos daríamos cuenta de que los tunecinos respetaron mucho las huellas que dejaron sus invasores y este anfiteatro es de lo que mejor han cuidado, así que queríamos acercarnos a conocerlo.

El anfiteatro es romano, obviamente, y mantiene gran parte de su estructura y magia. Acceder tiene un coste de 12 Dt y tienes acceso, no sólo a las gradas y escenario central, también a los túneles subterráneos. Eso fue lo que más nos gustó.

Para dejar el coche /camper de forma segura, te recomendamos que lo hagas aquí, es un parking de buses que por un par dinares te dejan aparcar, está vigilado.

Islas Kerkennah

Pregúntate, si al visitar Túnez por tu cuenta, te apetece hacer islas. Tendrás 2 opciones: las islas Kerkennah (a poca distancia de la ciudad de Sfax) o Djerba, al sur de Gabes. Djerba es algo más popular entre los locales y encontrarás más oferta de hoteles y servicios. Precisamente por esa razón, nosotros apostamos por Kerkennah, 2 islas unidas a Sfax por un ferry y que tiene menos playas, menos gente y mantiene intactas tradiciones como la pesca no invasiva.

Llegar al puerto de Kerkennah desde Sfax en coche, es posible. Para ver los horarios de los ferries, tenéis esta web. El coste es de 8 Dt y el trayecto dura 1h aproximadamente. Te dejamos el muelle y punto de venta de Sfax, aquí.

En las islas Kerkennah encontrarás arena, palmeras, pueblos muy modestos y mucha basura. También encontrarás tranquilidad, buena gente, buen pescado y carreteras poco transitadas. Para nosotros, fue un soplo de silencio, donde nuestro mayor estrés era contemplar la pesca de los locales desde la orilla.

Para pernoctar, te recomendamos esta zona: 100% segura y solitaria.

2. Zona Semidesierto

Dejamos atrás las islas Kerkennah con la ilusión de empezar a recorrer el desierto. Para acceder a la zona de Dunas, antes tendríamos que pasar por una zona semidesértica a través de una cordillera de montañas y grandes planos donde la tierra se mezcla con la piedra. Una zona en la que nos quedaríamos varios días y donde viviríamos el lado que menos esperábamos de Túnez: el Parque Bou-hedma, Matmata, los Ksar y pueblos bereberes.

Parque Bou-hedma

Pernoctamos de camino al parque, en una zona de campos y plantaciones y, de camino al Bou-hedma, paramos en unas cuevas bereberes que no eran muy conocidas y que nos encantaron: Grottes Berberes.

Con el subidón y con muy poquita información, nos dirigimos al Parque Nacional Bou-hedma. Este parque requiere de autorización previa para su acceso y se entra con la compañía de un guía del parque que te llevará a ver la fauna que se ha conseguido reintroducir y que fue autóctona de la zona hasta que los humanos arrasaron con todo.

Actualmente, estos animales viven en semilibertad, ya que el parque no tiene cercas en la zona de la montaña. Encontrarás Oryx, gacelas de Dorca, chacales y avestruces. Se ha intentado introducir otras especies pero no se obtuvo éxito en el intento.

El acceso es gratuito y la puerta principal es esta que te señalamos aquí. Antes de ir, te recomendamos que llames al ministerio de agricultura de Túnez para avisar de la fecha en la que te gustaría ir, ellos te pedirán que envíes un fax con la copia de los pasaportes, nombre completo de cada una y fecha de acceso. A nosotros no nos funcionó el número de Fax, así que nos presentamos directamente y tuvimos la fortuna de que el encargado accedió a que entráramos y nos dió una vuelta por el lugar.

No olvides que para acceder aquí es necesario 4×4 y que el guía merece su propina 🙂

Teléfono del ministerio: +216 71 891 497
Número de Fax: +216 71 851 922 (a nosotros no nos funcionó el fax)
*Te atenderán en árabe y en un escaso francés.

Matmata: casas trogloditas

Después de tantos días acampando, decidimos alojarnos en un bonito hotel en Matmata. Al recorrer Túnez por tu cuenta, puedes también improvisar y fomentar el desarrollo hotelero que tanto agradecen los locales.

Amanecimos en Matmata donde nos apetecía explorar las casas trogloditas, y así lo hicimos. Primero, visitamos unas casas cueva donde residía una familia y después, en pleno centro de Matmata, nos dirigimos al que hoy en día es un hotel de Star Wars aprovechando que ahí se rodaron varias escenas de la película.

Te recomendamos que también te acerques a Tamerzet, un pueblo bereber antiguo que está a lo alto de una colina. Justo entre Tamerzet y Matmata hay muchas casas cueva que abren sus puertas para que turistas entren, tomen el té y pasen el tiempo con ellos. Parece una turistada, pero nosotros lo vivimos como una de las experiencias más reales de Túnez. Nos acercamos a una casa cueva, nos recogió una mujer mayor que sólo hablaba árabe, nos sentamos en su patio a tomar té y nos presentó a su familia. Poder estar dentro de esas construcciones de arcilla y arena mojada que pintaban de blanco para ganar en claridad, a salvo del Sol abrasador y viendo como cada casa tiene su propio pozo de agua, fue inolvidable.

Al llegar a Matmata por carretera nos dimos cuenta de que en esa ciudad, el turista era deseado. Varias personas se ofrecieron a darnos un tour esperando una propina por ello. Al final fuimos de la mano de un chico que hablaba español y nos paseó por las casas trogloditas originales donde vivían las primeras familias de la zona y que más tarde se convertirían en el set de rodaje de Star Wars para, a día de hoy, ser un hotel muy básico y sencillo que apenas tiene huéspedes. Acceder a estas casas trogloditas y el hotel cuesta 10 Dt por persona y al guía le dimos una propina de 20 Dt, por lo que la experiencia completa sale muy bien de precio.

Como curiosidad, hay 2 Matmatas: la antigua y turística donde apenas vive gente todo el año (sólo se habita en los meses de mayor turismo, es decir, en invierno) y una nueva Matmata que se construyó para que las familias que vivían en la original pudieran vivir en estructuras más seguras y cómodas.

Ksar Zemmour

Teníamos tantas ganas de empezar a pisar arena del desierto del Sáhara, que apenas dibujamos ruta para el tramo que va desde Matmata a Ksar Guilane (puerta del desierto), sin embargo íbamos muy bien de tiempo y decimos ver qué lugares de la zona se podrían explorar y tenían buena pinta. Nos dimos cuenta de que Google tenía marcados varios “Ksar” y muy pocas fotos… Así que nos decidimos a visitar algunos, ¡es lo mejor de hacer Túnez por tu cuenta! Que tú decides el ritmo y las paradas.

Subimos un camino 4×4 lleno de desniveles y piedras emocionados por la idea de tener vistas excelentes a lo alto de una colina. Para nuestra sorpresa, aparcamos en lo que parecía ser un pueblo abandonado y recorrimos las “2 calles” que había. Al otro lado, casas cueva. Y nos preguntamos, ¿Qué es esto?

Recorrer Túnez por tu cuenta y hacerlo en 4×4 te permite dar con estos lugares inesperados.

Los ksour o ksar de Túnez son graneros para el uso de una o más tribus y tienen una clara vocación defensiva. Por ello, también se les denomina kalâa o fortaleza. El ksar generalmente tiene una sola entrada, protegida por una puerta y, en algunos, un pasillo llamado skifa, da acceso al patio.

Ksar El Mourabitine

Tras lo mucho que nos gustó el anterior Ksar, buscamos qué otros teníamos cerca y dimos con Ksar El Mourabitine (NO confundir con Ksar Mourabtine). El acceso fue aún más complicado, pues además de un camino castigado, era excesivamente estrecho. Una aventura que nos garantizaría estar sólos por lo inaccesible que era llegar.

Este Ksar, al contrario que el anterior, sí disponía de sus muros intactos. A través de una puerta accedimos al patio donde se alzaban los graneros y, de nuevo, estábamos solos. Al otro lado del Ksar, una montaña de tierra con más casas cueva. Queda claro que los bereberes vivían al lado de sus fortalezas.

La soledad y espectacularidad del lugar hicieron que fuera un lugar perfecto para acampar y disfrutar de un amanecer inolvidable. Os dejamos las coordenadas aquí.

El trío ganador de los pueblos bereberes: Guermassa, Douiret y Chenini

Estos 3 pueblos bereberes son el preámbulo al Desierto y presentan varias cosas en común:

  • En la montaña se alza el pueblo abandonado y original bereber.
  • A los pies de la montaña está el pueblo nuevo donde viven actualmente.
  • Sin 4×4, te tocará subir al poblado original a pie. Con 4×4, puedes acceder por los caminos y estacionar arriba.

De estos 3 pueblos, el que más nos gustó fue Guermassa. Su ubicación es espectacular, su población menor y es menos conocido que los otros 2, por lo tanto, hay menos turistas. Además, las casas antiguas conservan sus paredes, su Mezquita su pintura y todo el emplazamiento se extiende a lo largo de la cordillera de la montaña.

Douriet está situado en un emplazamiento algo más remoto, donde lo más destacado es un camping-resort que se ubica a las faldas de la aldea.

Chenini es el más popular de todos ya que desde ahí parten los caminos que te adentran a la puerta de Ksar Guilane y, por lo tanto, se ha convertido en el punto de encuentro de todos los tour operadores. Nosotros estuvimos poco tiempo aquí y no le dimos oportunidad a recorrer sus calles; eso sí, disfrutamos de las panorámicas desde este punto.

3. Desierto del Sáhara

Ya desde que entramos en Túnez, nos moríamos de ganas por pisar arena y “perdernos” entre Dunas. Ksar Guilane es la puerta de acceso a las dunas y se presenta como un Oasis lleno de palmeras, sombra, campamentos y una piscina termal con pequeños restaurantes.

También es el punto de encuentro para los turistas que accederán al desierto en 4×4, quads o camello. Nosotros nos plantamos ahí en Septiembre por lo que encontramos muy poca gente (principalmente turistas que llegaban en la tarde para irse ese mismo día) y muchos de los campamentos estaban a medio funcionar. Septiembre es el mes en el que empiezan a prepararse para la temporada alta (a partir de Diciembre) y donde el calor permite pasar noches ahí (nos imaginamos Ksar Ghilane completamente vacío en los meses de Julio y Agosto).

Con una sonrisa de oreja a oreja atravesamos este Oasis, nos plantamos en las Dunas y, tras un atasco propio de cualquier primerizo y ser rescatados por locales, nos dispusimos a conducir por las Dunas. Te dejamos aquí las 4 cosas que debes hacer si has llegado a este punto para disfrutar del Sáhara al máximo:

  • Cruzar el camino hacia la Fortaleza de Ksar Guilane, situada a casi 4 Kms del oasis. Esto te permitirá poner a prueba la conducción en arena, familiarizarse con el comportamiento del coche y estar rodeado de dunas 360 grados. Llegar a la Fortaleza es seguro siempre y cuando sigas las marcas que dejan los Quads, quienes hacen esa ruta varias veces al día con turistas.
  • Dormir entre Dunas. Podrás acampar en los “apartaderos” del camino que te lleva a la fortaleza o en la fortaleza misma. Te dejamos la ubicación aquí de donde dormimos nosotros las 2 noches que pasamos en el desierto. No olvidéis disfrutar del atardecer, amanecer, de las estrellas, las noches en silencio y dejar el lugar limpio.
  • Bañarse en la piscina termal del Oasis. Aunque suene poco apetecible sumergirse en aguas de 28 grados, la realidad es que estarás más fresco que fuera. Podría parecer una turistada, pero si te sumerges cuando no hay gente, la sensación es placentera, reconfortante y 100% Natural ya que el agua emana de un manantial que está bajo tierra. Si, además, vas a pasar el día en Ksar Ghilane, te recomendamos que aproveches la sombra del campamento Paradis.
  • Accede a las Dunas grandes del Sáhara tunecino llamado Erg Oriental. ¡Ojo! A pesar de estar recorriendo Túnez por tu cuenta, aquí necesitarás guía y, por lo tanto, contratar a alguna agencia. Recuerda que estos packs se ofrecen únicamente desde Octubre a Abril y que su precio es elevado ya que suelen incluir cocinero, montaje de tiendas (si no dispones de la tuya), equipo de rescate y equipo de guías. Esta experiencia recorre 60 Kms de desierto hasta llegar a Erg Oriental y suele durar 2 o 3 noches. Aquí tienes algunas opciones por si te apetece explorar esta opción: Desert Rose Service o GR11. * Importante: No confundas los tours que te llevan a la zona de grandes Dunas con los tours que incluyen el Sáhara pero que en su circuito van a Djerba, los palmerales, Chott el Jerid y/o los oasis.

Un último apunte sobre el desierto, también es importante conocer las condiciones climatológicas antes de adentrarte en las Dunas. Aprovecha que estás viajando a Túnez por tu cuenta para ajustar tus días en el Sáhara con un clima apacible, sobretodo en cuanto a viento y calima se refiere.

Nada que ver con la noche que pasamos en el desierto de Marruecos. También fue bello, pero menos emocionante…

4. Oasis, palmerales y atlas

Dejamos atrás el Sáhara para conocer sus alrededores en la cara Norte y aprovechamos para acercarnos a conocer la que es considerada como la Puerta del Sáhara y que está en Douz. Desde aquí salen varios rallies que se adentran al desierto. El lugar no es muy espectacular, ya que la puerta no deja de ser una estructura blanca que asoma a un desierto de arena con pocas dunas.

Lo más interesante de esta etapa sucederá una vez abandonemos Douz y pongamos camino a Tozeur (una ciudad de referencia para el turismo que hoy presenta una imagen muy decaída). El camino atraviesa un lago de Sal seco (Chott el Jerid) y, de camino a Tozeur, empieza la zona de palmerales (casi todos privados) hasta llegar al Oasis de Nefta, ciudad desde la cual se accede a una zona árida de lagos secos, piedra y arena donde encontraremos Mos Espa (set de rodaje de Star Wars) y ONG Jmal (un increíble circuito 4×4 en el que agradecerás estar viajando a Túnez por tu cuenta porque, seguramente, podrás disfrutarlo solo/a).

A partir de este punto, se abre un trío de oasis que merece la pena visitar: Chebika, Tamerzga y el cañón de Mides. Y sí, este cañón es espectacular, pero no más que otros que conocimos en los alrededores de Gafsa.

Como esta zona está repleta de tesoros y lugares increíbles, te mostramos los que para nosotros son imprescindibles y que no te dejarán indiferente:

Chott el Jerid

Este majestuoso Lago salino está seco en la temporada de calor (y, sinceramente, dudamos que tenga agua en invierno), lo que ha provocado que hoy se extienda a nuestros ojos como una enorme planicie blanca. Si atraviesas la carretera que va desde Douz a Tozeur verás a ambos lados la nada en su máxima expresión y algunos montajes de pequeñas piscinas con colores que representan el proceso de salinización cuando la Sal entra en contacto con ciertas bacterias.

En nuestro caso paramos por curiosidad pero nadie nos atendió para dar la explicación, así que proseguimos hasta dar con el autobús abandonado que hay en el extremo norte del lago. Este bus tiene una bonita historia, ya que desde que se atascó en la tierra, se ha convertido en un lugar de referencia para viajeros que se acercan a él para honrar el destino al que nunca logró llegar.

Te dejamos las coordenadas exactas, aquí.

ONG El Jmal

Para llegar aquí, puedes hacerlo desde Nefta atravesando Mos Spa (set donde se rodó la Guerra de las Galaxias y que se ha mantenido como atracción turística) o desde la carretera principal pasando Hammat al-Jarid.

Este lugar se define como una zona de dunas de piedra arena en las que podrás circular con tu 4×4; algunas de estas Dunas tienen formas de lo más curiosas como un camello (de ahí el nombre). Nosotros no esperábamos llegar a este lugar tan increíble y hacerlo completamente sólos. Ese día, el viento azotaba la arena y por momentos la visibilidad era tan escasa que disfrutamos conduciendo por el improvisado circuito que hacen las Dunas sintiéndonos más “Indiana Jones” que nunca.

Si haces Túnez por tu cuenta, no dudes en venir aquí. Quizás coincidas con algunos tours en temporada alta, pero siempre valdrá la pena.

Oasis Chebika

Salimos del área de los Chott (lagos) para comenzar la zona de los Oasis. De todos, el de Chebika nos pareció el mejor. Su privilegiada ubicación en la entrada de un manantial de agua, hace que el palmeral se riegue de forma natural y puedas refrescarte (porque aquí el agua sí es fresquita). ¡Un verdadero oasis!

Al llegar se te acercarán varios guías con vestimenta bereber. La mayoría residen en el nuevo Chebika más al sur del poblado abandonado (tras las inundaciones de 1969). Nosotros nos dejamos guiar por uno que hablaba español al que dimos 20 Dt de propina y que fue amable, simpático y nos contestó todo tipo de preguntas.

Cañón y oasis de Tamerzgha

Tamerza dispone del oasis y palmeral más grande de la zona. En esta ocasión, el poblado abandonado está en las faldas del antiguo río (hoy seco) y muy cerca de la Tamerza moderna en la que residen actualmente los bereberes. El río lleva agua cuando llueve, ya que aquí no hay un manantial natural, pero sí se nutre del agua que baja desde Algeria y que, cuando hay lluvias, puede llegar a desbordar la capacidad del río, así que os recomendamos estar atentos a la previsión de lluvias tanto aquí como en Algeria para extremar precauciones en caso de que el río lleve agua.

Aquí os recomendamos la ruta 4×4 que parte de una entrada del río hasta la cascada de Tamerza. En el camino encontrarás zonas húmedas, resbaladizas, paredes de roca y un gran cañón que recuerda al de Petra. Ojo porque a la entrada de Tamerza es muy probable que te “asalten” locales queriéndote llevar a esta ruta por un alto precio. ¡No caigas! Lo bueno de estar en Túnez por tu cuenta es que ya sabes cuál es el track que debes seguir, aquí te lo dejamos. Esta es la entrada al río, entras y a mano izquierda sigues el río hasta llegar al cañón primer y después hasta el final donde está la cascada, es fácil aunque mejor hacerlo en un 4×4. Ojo que hay un escalón a la mitad del recorrido, pasarlo por el lado izquierdo, veréis una piedras que facilitan la subida ;).

Cañón de Mides

La última gran atracción al borde de la frontera con Algeria es este enorme cañón compuesto por 3 gargantas que impone tanto como ver el antiguo poblado de Mides a lo alto del altiplano. Al estar tan cerca de la frontera es normal que la policía transite controlando y pueda pedirte identificación.

Para disfrutar de la mejor vista de este cañón, tienes que venir aquí. Para llegar, el camino es algo accidentado y se recomienda 4×4. La entrada es directamente desde la carretera, en una pequeña salida.

Parque Nacional Sidi Bouhiel

Este es el cañón que más nos gustó a nosotros. Tanto por la ubicación, como el camino para acceder a él y lo impresionante y magnífico que resulta ver este trozo de tierra agrietado. Aquí se rodaron escenas del Paciente Inglés e Indiana Jones y, la verdad, es que te hace sentir en una película.

Oued Sirat

En los alrededores de Gafsa, encontramos una zona de montaña interesante y nos apeteció explorar, es decir, sentir lo que significa estar en Túnez por tu cuenta. Las montañas rojas forman circos alrededor de ríos secos y este punto, además, fue el lugar donde decidimos acampar.

Os dejamos aquí la ubicación. Amanecer rodeados de montañas mientras el Sol bañaba la tierra fue una experiencia brutal.

5. Norte de Túnez

Con mucha pena emprendimos nuestro trayecto hacia Túnez Capital para situarnos cerca del puerto, pero antes, nos apetecería saborear la humedad de la montaña y la calma de la playa.

Kesra: el pueblo de mayor altitud en Túnez

Kesra es un pueblo mágico, colorido y estratégicamente situado en uno de los emplazamientos más especiales y frescos del país: a lo alto de una colina. A 1100m sobre el nivel del mar, Kesra es un pueblo que mantiene tradiciones y donde puedes toparte con gente local maravillosa.

El punto álgido de la población es la plaza mayor, situada en lo más alto y que está pensada para ser un punto de encuentro para los locales, jóvenes y niños (hay piscinas donde se remojan en verano). No te pierdas su escalinata de colores, un guiño al arte local. Tampoco debes perderte su artesanía.

Si quieres dormir en los alrededores de Kesra, te recomendamos este bosque. Silencioso, tranquilo y sólo apto para 4×4, especialmente cuando llueve.

Secret Beach

No teníamos contemplado volver a la costa, pero leyendo sobre el país, nos dimos cuenta de que acampar en la playa es una práctica aceptada y bastante popular, así que escogimos una playa segura en la que poder disfrutar del mar, la arena y la brisa.

Elegimos Secret Beach, a la que se accede a través de un Resort y que tiene un coste de 20 Dt. No nos importó pagar ya que eso nos garantizaría seguridad. El resort estaba a medio construir, por lo que no había gente y pudimos disfrutar de una acampada completamente sólos, a excepción de un par de pescadores que se arrimaron a la playa en la mañana.

Esta es la ubicación y aunque hay un camino que lleva hasta aquí y que ha sido utilizado en el pasado evitando el acceso por el Resort y, por tanto, gratis, ya no existe.

Sidi Bou Said

Antes de dirigirnos al Puerto, decidimos parar en Sidi Bou Said donde se encuentran las famosas ruinas de Carthago y el que el considerado el pueblo azul de Túnez.

Fue una parada de turistas en un lugar de turistas. Por supuesto, el pueblo tiene su encanto, pero no creemos que represente Túnez. El excesivo comercio, las casas pintadas, los precios… Parece un pueblo museo en el que las fotos quedan muy bonitas pero la experiencia te deja indiferente.

Descubre Túnez por tu cuenta

Y así, nos tocó despedirnos de Túnez. A bordo de la naviera Corsica Línea, barco Danielle Casanova. La vuelta fue algo más agitada que la ida, pues en Europa nos esperaría temporal.

Nos quedamos con la que ha sido una experiencia maravillosa, creemos que visitar Túnez por tu cuenta es bonito, realizable, interesante y compensa sin duda. Si tienes dudas o podemos ayudarte en algo, no dudes en contactar con nosotros, bien aquí, bien por Instagram o nuestra recién estrenada cuenta en TikTok (somoutdoors).

¡Y no olvides ver nuestros vídeos en YouTube para deleitarte con imágenes preciosas del país y ver lo bien que lo pasamos! Descubre Túnez por tu cuenta

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